Desde hace unos días pienso que estamos cerca de la Tercera Guerra Mundial, voy a explicaros por qué. Primero, algo de historia para entender lo que voy a deducir:

La Gran Guerra o Primera Guerra Mundial comenzó por el ansia de los paises a tomar posiciones y ampliar sus riquezas con sus colonias, junto con los odios entre distintos pueblos de los Balcanes.

La Segunda Guerra Mundial comenzó porque la carga para los paises perdedores de la Primera Guerra Mundial tuvieron tales exigencias por parte de los ganadores, que crearon un gran resentimiento en la población. Esa causa, unida al Crack del 29 (que llegó a Europa uno o dos años después), provocó que hubiera en la población un sentimiento de recuperar “lo que era suyo” que desembocó en la Segunda Guerra Mundial. Es decir, tanto en la Primera como en la Segunda, los motivos iniciales fueron económicos (incluso el ascenso nazi fue gracias a una crisis económica muy fuerte motivada por los grandes esfuerzos económicos para levantar al país después de la Gran Guerra y pagar todas las capitulaciones).

Durante la época de la Guerra Fría, muchos temieron que todo el enfrentamiento entre URSS y USA terminara en la Tercera Guerra Mundial. Cuando el Telón de Acero cayó, el miedo a la Tercera Guerra Mundial se difuminó hasta que llegó el 11S, que avivó viejos temores. Pero también se demostró que el mundo no iba a desencadenar una Guerra Mundial por las ideas religiosas de unos exaltados.

Pero ahora concurren muchas razones para llegar a la temida Tercera Guerra Mundial. Y es que tenemos la errónea idea de que debe ser una Guerra casi apocalíptica entre distintos paises, cuando lo que va a ser es una guerra contra los poderes. Es decir, no va a ser una guerra como hasta ahora hemos conocido. No va a ser tampoco una guerra civil en varios paises. Yo creo que la Tercera Guerra Mundial va a ser una guerra entre el pueblo y el poder económico. Entre el pueblo y las grandes empresas, los bancos, y por su puesto, sus títeres, los gobiernos de cada nación.

Y me direis que un levantamiento de un pueblo contra su gobierno es una revolución, y que puede derivar en una guerra civil. Sí, de acuerdo, pero la definición de guerra mundial es la de un conflicto bélico que involucra a varias naciones de distintos continentes. Y ahora, miremos lo que ya ocurre en el mundo: revueltas de pueblos contra sus tiranos en Medio Oriente y Norte de África, manifestaciones en Europa contra recortes de los derechos de los trabajadores que poco a poco se van convirtiendo en “algo más” que manifestaciones pacíficas. Y después están los Estados Unidos y “sus problemas internos”. ¿Qué ocurrirá cuando los recortes sociales en los paises europeos sigan sangrando al pueblo, que ya está al límite? ¿Qué pasará cuando la sociedad se de cuenta que ha retrocedido en bienestar unos 40 años, para rescatar a los grandes bancos? ¿Qué pasará cuando el 90% de la población pida al 10% restante (grandes empresas, políticos, la banca) que no siga lucrándose a su costa?

Me podeis decir que entonces el pueblo de una nación luchará contra su gobierno, que será una guerra civil. Error. No será una guerra civil, mirad el ejemplo de Islandia: los bancos extranjeros piden al pueblo islandés que pague lo que sus bancos no han pagado. ¿Qué ocurrirá cuando un banco alemán pida el dinero que no hay al gobierno español? (cambiad las nacionalidades, estamos todos más o menos igual).

El chiringuito que se han montado unos pocos está a punto de hundirse, engullido en su propio egoismo. Las preguntas del millón de euros son: ¿Cuándo estallará? y ¿Cómo terminará todo?

Todas las mañanas cumplo el mismo ritual: leer lo que pasa en el mundo, nada como estar informada para saber qué ha ocurrido e intuir qué va a ocurrir. Y de tanto leer lo mismo una y otra vez, me he dado cuenta que en este país hay tres grandes problemas: no valoramos al especialista, se tiende a “pagar a escote” y se tiene miedo al progreso, al cambio, a lo nuevo.

Siempre leo los mismos artículos, por un lado, gente preparada que o bien le pagan una miseria por su trabajo mientras terceros se enriquecen a su costa, o bien no encuentran trabajo y las ofertas que hay son miserables. Y digo bien, miserables. Y no hablo sólo de mi terreno. Constantemente leo barbaridades en todos los campos en los que se necesita ser un especialista para trabajar en él. Buscan becarios especialistas en cualquier profesión, a los profesionales les regatean,… veo ofertas de trabajo absurdas, propias de un loco,  porque sólo un loco pretendería poner en manos de gente sin conocimientos su empresa para ahorrarse dinero.

Por otra parte, está la manía de algunos de que cuando hay beneficios “son míos, para mí”, y cuando hay pérdidas, “es de todos, vamos a socializarlas”. Pero a nadie se le ocurre “socializar las ganancias”. Si yo cometo un error con mi empresa y pierdo dinero, debo asumir el error, no pedir que se pague a escote. Y mucho menos, que el Gobierno oiga a unos lamentos y a otros los ignore.

Y creo que el tercer problema es tener miedo a lo nuevo. Con Internet se abren nuevos mercados, nuevas formas de negocio, y mucha gente quiere subirse al carro. Pero otras tantas demonizan esta nueva forma de trabajar, ganar dinero … porque se les acaba su negocio tal y como lo han conocido. Y en lugar de preguntarse cómo llevar su negocio a Internet, lo que siempre se ha llamado renoverse o morir, intentan satanizar a la Red y a sus usuarios, meter miedo, … y digo yo que lo mismo que dejó de venir el lechero a tu casa a venderte la leche, por poner un ejemplo, y esa persona siguió viviendo de su trabajo (otro, o el mismo pero sin llevarte la leche a tu casa, sino a la fábrica) y nadie se abrió las venas por ello, ocurre con todos los negocios. Y nadie tiene que insultar a nadie, sino que todos vamos adaptándonos a las nuevas “exigencias del guión” que es el progreso.

Creo que seguiremos siendo un pais de pandereta mientras no haya conciencia de lo que vale un conocimiento, de que hay que aprender cosas nuevas y progresar y de que hay que asumir los errores, aprender de ellos, y seguir para delante. No vale estancarnos, quedarnos mirando cómo pasan el resto de paises y nos adelantan.

Como todo en esta vida, nada es blanco o negro, sino que hay muchos tonos de grises. Y en este tema no vamos a ser menos. Se quejan los escritores de libros porque la gente se descarga su obra sin pagar. Se quejan los del mundo del cine porque la gente no va a los cines y se descarga las películas sin pagar, y lloran los músicos porque la gente se descarga música sin pagar.

Si los que estamos al otro lado lloramos por la subida de la luz, la falta de trabajo, que no te paguen a tiempo tu empresa o los clientes o cualquier otra nimiedad, como mucho recibes del Gobierno un PDF en plan “Vale, ya te hemos oido”.

No digo que no tengan parte de razón los que dicen que la gente descarga y no paga.También es cierto que de las cientos de descargas que hace la gente, realmente utiliza un 5 ó 6%, es decir, no todo lo que la gente se baja llega a leerlo, oirlo o verlo. No quiero justificarlo, sólo explicar que no hay tanta pérdida de dinero como quieren hacernos justificar. Es decir: nuestra economía (la de los currantes) no es tan boyante como antes, debido a que los precios se han disparado y los ingresos han menguado enormemente. Eso significa que aunque no haya descarga alguna, la gente no va a ir en masa a los cines (algunos en un estado lamentable), o comprarán CDs a puñados, o comprarán libros a mansalva. Simplemente significará que hemos vuelto a los años 80, cuando ibas a casa del amigo y llenabas una mochila con libros, pelis y música, o él venía a tu casa y se llevaba media librería tuya. Pero no se incrementarán espectacularmente las ventas, porque de donde no hay no se puede sacar, como diría mi abuela.

Sinceramente, creo que después de hacer retroceder nuestra economía unas décadas, ahora quieren hacernos retroceder culturalmente. Os voy a poner unos ejemplos de este retroceso cultural:

Hasta hace poco, si yo quería, podía autoeditarme un libro y tener un ISBN, y ese ISBN era gratuito; ahora tengo que pagar 30€ que me dan derecho a escribir y editar nueve libros más, o sea, pagas por bloques de 10 ISBN. Todo un sindios que limita al que quiere autoeditarse una obra y a las empresas que facilitaban esa labor.

Otro ejemplo: si yo quiero leer un libro, por ejemplo, El Quijote (o cualquiera de Miguel Delibes, da igual), puedo acercarme a una biblioteca pública y leerlo sin coste alguno. Me lo llevo a casa y puedo escanearlo, fotografiarlo, leerlo en voz alta y grabarlo para venderlo como audio. Pero si ese mismo libro lo bajo de Internet, le estoy haciendo un daño irreversible a ¿la cultura?. No lo entiendo.

Creo honestamente que la solución a todo esto pasa por cambiar el mercado y estructura actual. No entiendo que una película subvencionada con el dinero de todos cueste igual que una que no lo está. O que el libro electrónico cueste casi igual que el de papel. Señores, si ponemos los precios del carburante por las nubes “por el bien del Planeta” y porque hay que ser ecológicos… vamos a potenciar los libros electrónicos, ¿no? Y la mejor forma es que no cuesten igual. Porque si no pasa por imprenta, digo yo que se ahorran un tercio como mínimo, ¿no?. Y con respecto a la venta de CDs, muchos artistas están cambiando el chip, y gracias a eso están arriba. Unos, venden las canciones sueltas en mp3 a un coste muy reducido. Otros piden financiación a los fans, y estos responden, y de qué forma… Otros directamente regalan las canciones, y ponen la posibilidad de tenerlas en soporte vinilo, o CD con libreto y un curro interesante, o DVD en concierto; en fin, soluciones hay, y muchas. Pero ganas de ponerse, creo que es lo que falta.