Google acaba de hacer un guiño a Adobe y su magnífico Flash, creando un conversor swf-html5, de forma que los usuarios de iPhone y iPad puedan ver el contenido de un archivo Flash.
O sea, más claro, el agua. La curva de aprendizaje de html5 y CSS3 es menor que la de Flash, así que está claro el futuro de esta herramienta propietaria, a no ser que los de Adobe se pongan las pilas, claro.
