Como todo en esta vida, nada es blanco o negro, sino que hay muchos tonos de grises. Y en este tema no vamos a ser menos. Se quejan los escritores de libros porque la gente se descarga su obra sin pagar. Se quejan los del mundo del cine porque la gente no va a los cines y se descarga las películas sin pagar, y lloran los músicos porque la gente se descarga música sin pagar.
Si los que estamos al otro lado lloramos por la subida de la luz, la falta de trabajo, que no te paguen a tiempo tu empresa o los clientes o cualquier otra nimiedad, como mucho recibes del Gobierno un PDF en plan “Vale, ya te hemos oido”.
No digo que no tengan parte de razón los que dicen que la gente descarga y no paga.También es cierto que de las cientos de descargas que hace la gente, realmente utiliza un 5 ó 6%, es decir, no todo lo que la gente se baja llega a leerlo, oirlo o verlo. No quiero justificarlo, sólo explicar que no hay tanta pérdida de dinero como quieren hacernos justificar. Es decir: nuestra economía (la de los currantes) no es tan boyante como antes, debido a que los precios se han disparado y los ingresos han menguado enormemente. Eso significa que aunque no haya descarga alguna, la gente no va a ir en masa a los cines (algunos en un estado lamentable), o comprarán CDs a puñados, o comprarán libros a mansalva. Simplemente significará que hemos vuelto a los años 80, cuando ibas a casa del amigo y llenabas una mochila con libros, pelis y música, o él venía a tu casa y se llevaba media librería tuya. Pero no se incrementarán espectacularmente las ventas, porque de donde no hay no se puede sacar, como diría mi abuela.
Sinceramente, creo que después de hacer retroceder nuestra economía unas décadas, ahora quieren hacernos retroceder culturalmente. Os voy a poner unos ejemplos de este retroceso cultural:
Hasta hace poco, si yo quería, podía autoeditarme un libro y tener un ISBN, y ese ISBN era gratuito; ahora tengo que pagar 30€ que me dan derecho a escribir y editar nueve libros más, o sea, pagas por bloques de 10 ISBN. Todo un sindios que limita al que quiere autoeditarse una obra y a las empresas que facilitaban esa labor.
Otro ejemplo: si yo quiero leer un libro, por ejemplo, El Quijote (o cualquiera de Miguel Delibes, da igual), puedo acercarme a una biblioteca pública y leerlo sin coste alguno. Me lo llevo a casa y puedo escanearlo, fotografiarlo, leerlo en voz alta y grabarlo para venderlo como audio. Pero si ese mismo libro lo bajo de Internet, le estoy haciendo un daño irreversible a ¿la cultura?. No lo entiendo.
Creo honestamente que la solución a todo esto pasa por cambiar el mercado y estructura actual. No entiendo que una película subvencionada con el dinero de todos cueste igual que una que no lo está. O que el libro electrónico cueste casi igual que el de papel. Señores, si ponemos los precios del carburante por las nubes “por el bien del Planeta” y porque hay que ser ecológicos… vamos a potenciar los libros electrónicos, ¿no? Y la mejor forma es que no cuesten igual. Porque si no pasa por imprenta, digo yo que se ahorran un tercio como mínimo, ¿no?. Y con respecto a la venta de CDs, muchos artistas están cambiando el chip, y gracias a eso están arriba. Unos, venden las canciones sueltas en mp3 a un coste muy reducido. Otros piden financiación a los fans, y estos responden, y de qué forma… Otros directamente regalan las canciones, y ponen la posibilidad de tenerlas en soporte vinilo, o CD con libreto y un curro interesante, o DVD en concierto; en fin, soluciones hay, y muchas. Pero ganas de ponerse, creo que es lo que falta.


