No sé si os habrá pasado alguna vez al instalar alguna plataforma (por ejemplo, moodle), y os salen las fechas en perfecto inglés, aunque tú le hayas puesto una traducción perfecta al español. Eso os ocurre porque escriben directamente en el código que devuelvan la fecha, sin pasar por traducción alguna. Eso ocurre porque el servidor donde está alojada esa plataforma tiene la configuración de idioma en inglés. La solución pasa por modificar vuestro servidor a través de la consola ssh. Aquí os pongo cómo hacerlo para Ubuntu Server:

  1. Edita el fichero /var/lib/locales/supported.d/local, y modifica el locale por es_ES
  2. Regenera los locales: dpkg-reconfigure locales
  3. Edita el fichero /etc/default/locale

Y finalmente reinicia de nuevo el sistema para que coja la configuración que acabas de definir: reboot.

Google acaba de hacer un guiño a Adobe y su magnífico Flash, creando un conversor swf-html5, de forma que los usuarios de iPhone y iPad puedan ver el contenido de un archivo Flash.

http://swiffy.googlelabs.com/

O sea, más claro, el agua. La curva de aprendizaje de html5 y CSS3 es menor que la de Flash, así que está claro el futuro de esta herramienta propietaria, a no ser que los de Adobe se pongan las pilas, claro.

Ingredientes:

  • nueces
  • avellanas
  • piñones
  • pistachos
  • azúcar
  • hojaldre
  • mantequilla derretida
  • harina
  • 2 vasitos de agua
  • 1 vasito de miel
  • canela
  • zumo de limón

 

Se cogen todos los frutos secos y se muelen, junto con 4 cucharaditas de azúcar y un poco de canela.

En una bandeja para horno, se pone un poco de harina y mantequilla derretida para que no se pegue nada al fondo.

Se extiende el hojaldre hasta dejarlo casi transparente. Se pone una capa en el fondo de la bandeja. Se unta mantequilla derretida con los dedos.Se repite  la operación y se le echa una capita de los frutos secos molidos. Se va poniendo dos capas de hojaldre con mantequilla y una capita de frutos secos molidos hasta terminar con los dos ingredientes. En la última capa se hace igual, se pone mantequilla, se corta todo con un cuchillo bien afilado y con cuidado y al horno.

Mientras se hace, se coge el agua, el zumo de limón, la miel y más canela y se pone a hervir. Cuando la miel haya ligado con el agua añadir 4 cucharadas más de azúcar. Cuando esté a punto de hervir se aparta del fuego y se deja que se enfríe.

Una vez hechos los pastelillos (una media hora a 170º más o menos, vigiladlos bien), se sacan y CON LA MEZCLA DE AGUA Y MIEL FRíA y los pastelillos calientes, se añade la mezcla a los pastelillos y se deja que se empapen bien. Y a comer!!!.

Siempre digo a mis clientes que las actualizaciones de plataformas como Joomla y WordPress se hacen con cuidado y vigilando todo, y a ser posible, esperando un par de semanas a ver qué cuentan el resto, o instalando en un servidor de pruebas primero. Esta semana pasada he demostrado por qué. Recapitulemos. La web del cliente consta de:

- WordPress versión 3.0.5

- Plugins mínimos: para SEO y dos características más.

- Plantilla Constructor

El cliente que actualiza a WordPress 3.1 porque “lo he hecho muchas veces y no pasa nada”. Aparentemente todo sigue funcionando… hasta que en la parte de administración de la web ha ido a escribir un artículo y se da cuenta que no puede añadir una imagen ni cualquier otro archivo al mismo. Los botones para Subir/Insertar simplemente han dejado de funcionar. La solución inicial es lo que encuentra en Internet: subo de nuevo las carpetas wp-content y wp-include, porque en la actualización algo ha ido mal.

Después de comprobar que no ha sido eso, el cliente contrata un servicio para arreglar “el fantasma”, ya que ha intentado seguir con las soluciones que hay por Internet sobre modificar .htaccess, subir a mano las librerías JQuery,… y se ha perdido, ha fastidiado cosas y antes de romper más su web, busca ayuda. Me contrata y entro en la web, arreglo lo que ha roto y miro qué tiene, ya que he actualizado un WordPress parecido y no ha ocurrido nada raro, hasta que me doy cuenta de una cosa: la plantilla de la web (Constructor) tiene mucho JQuery para que el cliente cambie a su gusto la misma sin tener que depender de nadie. Demasiado JQuery para mi gusto. La desactivo y sustituyo momentáneamente por otra, pruebo, y he acertado. Todo funciona de nuevo. EL cliente que respira aliviado y yo que he conseguido un cliente satisfecho que volverá a contratarme.

Así que esta vez, si te da problemas un WordPress al actualizarlo, no te comas el coco mucho, cambia de plantilla, comprueba que todo vuelve a funcionar,… y en el caso de que te hayan contratado para encontrar el error, dile a tu cliente que mejor se desarrolla otra plantilla con menos JQuery. Aunque de cuando en cuando tenga que depender de alguien para modificarla, no tendrá estos sustos. Ni tendrá que pagar que le arreglen de nuevo los desperfectos que ha ocasionado él al intentar arreglarlo.

En otro post explicaré qué necesita realmente un WordPress para funcionar sin dar problemas de ningún tipo, y cómo podemos buscarnos problemas con facilidad.

Desde hace unos días pienso que estamos cerca de la Tercera Guerra Mundial, voy a explicaros por qué. Primero, algo de historia para entender lo que voy a deducir:

La Gran Guerra o Primera Guerra Mundial comenzó por el ansia de los paises a tomar posiciones y ampliar sus riquezas con sus colonias, junto con los odios entre distintos pueblos de los Balcanes.

La Segunda Guerra Mundial comenzó porque la carga para los paises perdedores de la Primera Guerra Mundial tuvieron tales exigencias por parte de los ganadores, que crearon un gran resentimiento en la población. Esa causa, unida al Crack del 29 (que llegó a Europa uno o dos años después), provocó que hubiera en la población un sentimiento de recuperar “lo que era suyo” que desembocó en la Segunda Guerra Mundial. Es decir, tanto en la Primera como en la Segunda, los motivos iniciales fueron económicos (incluso el ascenso nazi fue gracias a una crisis económica muy fuerte motivada por los grandes esfuerzos económicos para levantar al país después de la Gran Guerra y pagar todas las capitulaciones).

Durante la época de la Guerra Fría, muchos temieron que todo el enfrentamiento entre URSS y USA terminara en la Tercera Guerra Mundial. Cuando el Telón de Acero cayó, el miedo a la Tercera Guerra Mundial se difuminó hasta que llegó el 11S, que avivó viejos temores. Pero también se demostró que el mundo no iba a desencadenar una Guerra Mundial por las ideas religiosas de unos exaltados.

Pero ahora concurren muchas razones para llegar a la temida Tercera Guerra Mundial. Y es que tenemos la errónea idea de que debe ser una Guerra casi apocalíptica entre distintos paises, cuando lo que va a ser es una guerra contra los poderes. Es decir, no va a ser una guerra como hasta ahora hemos conocido. No va a ser tampoco una guerra civil en varios paises. Yo creo que la Tercera Guerra Mundial va a ser una guerra entre el pueblo y el poder económico. Entre el pueblo y las grandes empresas, los bancos, y por su puesto, sus títeres, los gobiernos de cada nación.

Y me direis que un levantamiento de un pueblo contra su gobierno es una revolución, y que puede derivar en una guerra civil. Sí, de acuerdo, pero la definición de guerra mundial es la de un conflicto bélico que involucra a varias naciones de distintos continentes. Y ahora, miremos lo que ya ocurre en el mundo: revueltas de pueblos contra sus tiranos en Medio Oriente y Norte de África, manifestaciones en Europa contra recortes de los derechos de los trabajadores que poco a poco se van convirtiendo en “algo más” que manifestaciones pacíficas. Y después están los Estados Unidos y “sus problemas internos”. ¿Qué ocurrirá cuando los recortes sociales en los paises europeos sigan sangrando al pueblo, que ya está al límite? ¿Qué pasará cuando la sociedad se de cuenta que ha retrocedido en bienestar unos 40 años, para rescatar a los grandes bancos? ¿Qué pasará cuando el 90% de la población pida al 10% restante (grandes empresas, políticos, la banca) que no siga lucrándose a su costa?

Me podeis decir que entonces el pueblo de una nación luchará contra su gobierno, que será una guerra civil. Error. No será una guerra civil, mirad el ejemplo de Islandia: los bancos extranjeros piden al pueblo islandés que pague lo que sus bancos no han pagado. ¿Qué ocurrirá cuando un banco alemán pida el dinero que no hay al gobierno español? (cambiad las nacionalidades, estamos todos más o menos igual).

El chiringuito que se han montado unos pocos está a punto de hundirse, engullido en su propio egoismo. Las preguntas del millón de euros son: ¿Cuándo estallará? y ¿Cómo terminará todo?

Todas las mañanas cumplo el mismo ritual: leer lo que pasa en el mundo, nada como estar informada para saber qué ha ocurrido e intuir qué va a ocurrir. Y de tanto leer lo mismo una y otra vez, me he dado cuenta que en este país hay tres grandes problemas: no valoramos al especialista, se tiende a “pagar a escote” y se tiene miedo al progreso, al cambio, a lo nuevo.

Siempre leo los mismos artículos, por un lado, gente preparada que o bien le pagan una miseria por su trabajo mientras terceros se enriquecen a su costa, o bien no encuentran trabajo y las ofertas que hay son miserables. Y digo bien, miserables. Y no hablo sólo de mi terreno. Constantemente leo barbaridades en todos los campos en los que se necesita ser un especialista para trabajar en él. Buscan becarios especialistas en cualquier profesión, a los profesionales les regatean,… veo ofertas de trabajo absurdas, propias de un loco,  porque sólo un loco pretendería poner en manos de gente sin conocimientos su empresa para ahorrarse dinero.

Por otra parte, está la manía de algunos de que cuando hay beneficios “son míos, para mí”, y cuando hay pérdidas, “es de todos, vamos a socializarlas”. Pero a nadie se le ocurre “socializar las ganancias”. Si yo cometo un error con mi empresa y pierdo dinero, debo asumir el error, no pedir que se pague a escote. Y mucho menos, que el Gobierno oiga a unos lamentos y a otros los ignore.

Y creo que el tercer problema es tener miedo a lo nuevo. Con Internet se abren nuevos mercados, nuevas formas de negocio, y mucha gente quiere subirse al carro. Pero otras tantas demonizan esta nueva forma de trabajar, ganar dinero … porque se les acaba su negocio tal y como lo han conocido. Y en lugar de preguntarse cómo llevar su negocio a Internet, lo que siempre se ha llamado renoverse o morir, intentan satanizar a la Red y a sus usuarios, meter miedo, … y digo yo que lo mismo que dejó de venir el lechero a tu casa a venderte la leche, por poner un ejemplo, y esa persona siguió viviendo de su trabajo (otro, o el mismo pero sin llevarte la leche a tu casa, sino a la fábrica) y nadie se abrió las venas por ello, ocurre con todos los negocios. Y nadie tiene que insultar a nadie, sino que todos vamos adaptándonos a las nuevas “exigencias del guión” que es el progreso.

Creo que seguiremos siendo un pais de pandereta mientras no haya conciencia de lo que vale un conocimiento, de que hay que aprender cosas nuevas y progresar y de que hay que asumir los errores, aprender de ellos, y seguir para delante. No vale estancarnos, quedarnos mirando cómo pasan el resto de paises y nos adelantan.

Cuando adquirí mi flamante MacBook Pro tenía muchas incógnitas en mi cabecita loca. ¿Cómo iba a poder escanear con mi escáner de cuando Guillermito Puertas aún gateaba?, ¿funcionaría mi vetusta impresora HP que compré hace ya 10 años?. Mi economía no estaba para comprar nuevos cacharritos, y por otra parte, los míos funcionaban perfectamente (o dicho de otra forma, cubrían mis necesidades). Y cuando empecé a trabajar con mi Mac, surgieron más dudas: ¿cómo mantener mi máquina limpia, cuando necesitaba instalar y desinstalar aplicaciones para evaluarlas para terceros o para mí misma?, ¿tendría que terminar por formatearla porque se me ralentizaría? ¿Qué herramienta necesitaba para cada cosa, programar, conectarme a BBDD, etc? Años trabajando con los sistemas operativos de Microsoft Windows hacían que buscara inconscientemente las mismas herramientas en Mac OS X, pero no siempre las encontraba. Así que este artículo va dedicado a todos aquellos que se compren un Mac por primera vez, o no sepan cómo resolver algún problema puntual, que puedan hacerlo con herramientas open source o utilizar las mismas herramientas del sistema, ya que muchas veces con ellas tenemos la solución a nuestro problema. En el siguiente artículo veremos otras herramientas que si bien no son open source, su coste es muy asequible.

Navegación web: Con el Mac OS X de vuestra máquina viene instalado ya Safari, pero se le puede instalar Google Chrome, Mozilla Firefox, Camino, Opera,… todos ellos herramientas open source, cualquiera excepto IExplore (la verdad es que me fastidió un poco por el tema de Hacienda, pero ahora vereis cómo lo arreglé).

Messenger: Con Adium teneis todos los clientes en uno. Tanto si trabajais con Yahoo Messenger, con MSN, con el Messenger de GMail, el de Facebook,… podeis aunarlos todos en una sóla herramienta.

Ftp: Aquí podemos hacer dos cosas: o bien utilizar una herramienta como Filezilla o Cyberduck, ambas herramientas Open Source, lo que nos abaratará nuestros costes, o bien, si nos vamos a conectar muy esporádicamente, utilizar el mismo Finder para ello. Si elegimos esta última opción, con el Finder abierto, iremos a la opción “Ir“, y allí elegiremos “Conectarse al servidor“, donde indicaremos el servidor ftp al que nos vamos a conectar, y usuario y clave, claro.

Correo: Mac OS X viene con Mail, una de los mejores clientes de correo que podemos tener a nuestro alcance. No obstante, si traemos correo de Microsoft Outlook, tendremos entonces que trabajar con Mozilla Thunderbird.

Leer y generar PDFs: Mac OS X lleva un visor de PDFs llamado Vista previa, por lo que no hay que instalarse ningún Acrobar Reader. Y para generar un PDF desde un documento, nada como irse a la opción de imprimir documento, que nos abrirá una ventana con opciones y veremos un botón a la izquierda que pone “PDF”. Si pulsamos sobre él, podremos ver todas las opciones que tenemos para generar el PDF.

Imprimir con cualquier impresora que esté en red o conectada al equipo: Gracias a Gutenprint, esas impresoras que tienes en casa y que no reconoce tu Mac no las tendrás que arrumbar o regalar.

Gestionar la cola de impresión e impresoras: Mac OS X trae instalado por defecto CUPS, lo podeos ver en vuestro navegador, escribiendo http://localhost:631/. Ahí podreis ver los trabajos pendientes, los lanzados, los logs, … en fin, guarda toda la información que podais buscar sobre impresión, y podeis gestionar todas las teras de impresión que necesiteis, desde la calibración de cabezales, a la impresión de página de prueba.

Lector de archivos con formato CHM (formato Microsoft Compiled HTML Help): con iCHM podremos seguir leyendo en el formato de Microsoft para algunas documentaciones.

Trabajar con documentos compatibles con Microsoft Office: Para esta tarea, nada mejor que OpenOffice para Mac. No puedes trabajar con bases de datos Access, pero por lo menos puedes abrir los documentos de los usuarios de Microsoft Office.

Editor de código:Con Smultron o con Kompozer podeis trabajar con código fácilmente, aunque en el siguiente artículo vereis que yo trabajo con uno mejor.

Servidor apache-mysql-php: Al igual que en Windows tenemos Xamp, Wamp y otras muchas herramientas, aquí podemos usar MAMP.

Herramienta para trabajar con archivos comprimidos con varios formatos: Aquí tenemos varias, yo trabajo normalemente con UnrarX.

Y por último, si queremos trabajar con imágenes, Mac OS X lleva instalado su Vista Previa, con el que podemos ver tanto documentos en formato PDF, como cualquier imagen. Y además, podemos hacer pequeños cambios a estas imágenes. Si necesitamos hacer algo más que un giro en la imagen o una anotación, tenemos Gimp, la alternativa al todopoderoso Adobe Photoshop.

Y creo que es todo lo más relevante que un desarrollador puede necesitar en su máquina. En posteriores entradas en el blog iré dando una lista de herramientas de bajo coste para el Mac, y otras utilidades para nuestra querida máquina.

Como todo en esta vida, nada es blanco o negro, sino que hay muchos tonos de grises. Y en este tema no vamos a ser menos. Se quejan los escritores de libros porque la gente se descarga su obra sin pagar. Se quejan los del mundo del cine porque la gente no va a los cines y se descarga las películas sin pagar, y lloran los músicos porque la gente se descarga música sin pagar.

Si los que estamos al otro lado lloramos por la subida de la luz, la falta de trabajo, que no te paguen a tiempo tu empresa o los clientes o cualquier otra nimiedad, como mucho recibes del Gobierno un PDF en plan “Vale, ya te hemos oido”.

No digo que no tengan parte de razón los que dicen que la gente descarga y no paga.También es cierto que de las cientos de descargas que hace la gente, realmente utiliza un 5 ó 6%, es decir, no todo lo que la gente se baja llega a leerlo, oirlo o verlo. No quiero justificarlo, sólo explicar que no hay tanta pérdida de dinero como quieren hacernos justificar. Es decir: nuestra economía (la de los currantes) no es tan boyante como antes, debido a que los precios se han disparado y los ingresos han menguado enormemente. Eso significa que aunque no haya descarga alguna, la gente no va a ir en masa a los cines (algunos en un estado lamentable), o comprarán CDs a puñados, o comprarán libros a mansalva. Simplemente significará que hemos vuelto a los años 80, cuando ibas a casa del amigo y llenabas una mochila con libros, pelis y música, o él venía a tu casa y se llevaba media librería tuya. Pero no se incrementarán espectacularmente las ventas, porque de donde no hay no se puede sacar, como diría mi abuela.

Sinceramente, creo que después de hacer retroceder nuestra economía unas décadas, ahora quieren hacernos retroceder culturalmente. Os voy a poner unos ejemplos de este retroceso cultural:

Hasta hace poco, si yo quería, podía autoeditarme un libro y tener un ISBN, y ese ISBN era gratuito; ahora tengo que pagar 30€ que me dan derecho a escribir y editar nueve libros más, o sea, pagas por bloques de 10 ISBN. Todo un sindios que limita al que quiere autoeditarse una obra y a las empresas que facilitaban esa labor.

Otro ejemplo: si yo quiero leer un libro, por ejemplo, El Quijote (o cualquiera de Miguel Delibes, da igual), puedo acercarme a una biblioteca pública y leerlo sin coste alguno. Me lo llevo a casa y puedo escanearlo, fotografiarlo, leerlo en voz alta y grabarlo para venderlo como audio. Pero si ese mismo libro lo bajo de Internet, le estoy haciendo un daño irreversible a ¿la cultura?. No lo entiendo.

Creo honestamente que la solución a todo esto pasa por cambiar el mercado y estructura actual. No entiendo que una película subvencionada con el dinero de todos cueste igual que una que no lo está. O que el libro electrónico cueste casi igual que el de papel. Señores, si ponemos los precios del carburante por las nubes “por el bien del Planeta” y porque hay que ser ecológicos… vamos a potenciar los libros electrónicos, ¿no? Y la mejor forma es que no cuesten igual. Porque si no pasa por imprenta, digo yo que se ahorran un tercio como mínimo, ¿no?. Y con respecto a la venta de CDs, muchos artistas están cambiando el chip, y gracias a eso están arriba. Unos, venden las canciones sueltas en mp3 a un coste muy reducido. Otros piden financiación a los fans, y estos responden, y de qué forma… Otros directamente regalan las canciones, y ponen la posibilidad de tenerlas en soporte vinilo, o CD con libreto y un curro interesante, o DVD en concierto; en fin, soluciones hay, y muchas. Pero ganas de ponerse, creo que es lo que falta.

Hace poco leí un artículo en el blog de Rafel Barceló sobre el juguete de Tragabolas y lo tonto que era. Y me acordé de aquellos juguetes por los que siempre suspiré y nunca llegaron (y eso que a mí me regalaban un montón de cosas). Pero siempre había algo que no te lo regalaban… y estabas en un sinvivir permanente. Y después recordé aquellos días de Reyes o de cumpleaños en los que había regalos de todo tipo (lo de ser hija única durante unos años tiene sus ventajas, jeje).

Recuerdo unas Navidades que al volver de ver la Cabalgata de los Reyes Magos, la cama de mis padres estaba enterrada en juguetes (todavía no había nacido mi hermana, así que todos eran para mí). Materialmente, mi madre no había dejado ni un resquicio de colcha a la vista. Y en el suelo también había jueguetes. Recuerdo mis nervios abriendo todos los paquetes, la emoción y la sorpresa al abrirlos. Y el recuerdo más nítido es abrir la caja que contenía el Autocross y ponerme a jugar y jugar.

Autocross

Autocross: primera versión

Autocross, el juguete que me enamoró

Autocross, el juguete que me enamoró

Para mí no hubo esa noche más juguetes, ni películas, ni cena… nada. Sólo estaba el reto de hacer el recorrido entero sin salirse del camino. Después estuvo el reto (tardé varios días en conseguir el segundo reto) de hacerlo en cuarta todo el rato. Y después, marcha atrás (se conseguía poniendo el coche al revés si no lo recuerdo mal, pero hace ya 30 años que no juego con él…). El que veis a la izquierda es de 6 ó 7 años después del mío, que es el de la imagen de arriba, pero en esencia era lo mismo, cambiaban colores, el diseño de éste que veis era de carreras, el mío era un utilitario y un circuito más urbano, pero poco más. Y el recuerdo es tan nítido porque fue uno de los juguetes más espectaculares que tuve en muchos años. Y eso que tenía scalextric, maquetas de tren, tentes de todos los tipos, muñecos que hacían de todo… pero insisto, meter la llave en el contacto, arrancar, meter primera y empezar a conducir era una pasada. Recuerdo, con 9 ó 10 años ponerlo al trasluz para ver cómo funcionaba por dentro (aunque siempre me ha encantado saber cómo funciona todo, nunca rompí un juguete o casi ninguno, así que miraba con mucho cuidado). Recuerdo haberme pasado horas viendo cómo funcionaba, al final jugaba más por ver qué ocurría en cada momento que por jugar en sí.

Cuando veo ahora los juguetes de los niños, noto que en la mayoría de las veces no pueden averiguar cómo funcionan por dentro, y tengo la sensación de que se están perdiendo algo. Pero después me doy cuenta de que muchos de mis amigos rompían sin más sus juguetes, pocos querían ver qué había dentro y cómo funcionaban. Así que supongo que tampoco se pierden mucho, la verdad. Pero de lo que estoy segura es de que el que más gusta es el que te hace imaginar, el que deja que tú lo imagines todo, el que te estimula, el que hace que te preguntes cosas… y que si no interactúa contigo, a los 10 minutos está arrumbado en un rincón. Ya sea un juguete electrónico, un cacho de madera o un trapo, si no te enciende el chip de la imaginación y la curiosidad, te aburres del mismo con facilidad y lo olvidas.

Para montar una partida de rol rápidamente necesitaremos los siguientes ingredientes:

1.- 3 ó más jugadores

2.- dados

3.- tablas para recoger críticos, pifias, puntos de daño. También una tabla o similar en la que se recojan razas, profesiones y características de cada uno.

4.- pael y lápiz

5.- haber leido bastante sobre ciencia ficción, mundos fantásticos, o cualquier época histórica en la que queramos ambientar la partida. Más que nada para que los jugadores más exigentes no te rebatan que no se puede lanzar una bomba atómica en la Edad Media ;)

6.- y mucha, mucha imaginación

Forma de montarla:

Se cogen a los jugadores y se les hacen los personajes. Puedes dejar que elijan profesión y raza, o dejar que decida el azar. Después tienes que asignarles sus características (fuerza, destreza…) y le das un equipo (armas, yerbas curativas, ropa,…). Básicamente con esto puedes empezar la partida, pero siempre es bueno decirle a cada personaje cuál es su vida, por qué está donde está, por qué tiene algo en especial en el equipo (yo siempre suelo darles algo valioso “recuerdo de su familia” para que luche por él y no lo venda a la primera de cambio, o algo tremendamente valioso, dependiendo de la personalidad del jugador y del personaje), y por qué se va a embarcar en la aventura. Esto último es fundamental, porque si la aventura empieza a ponerse chunga, el personaje debe seguir en ella y no desertar. Los motivos para embarcarse en la misma suelen ser muy comunes: venganza, riquezas, poder, … o las tres a la vez XDDD.

Y después de esto, necesitamos una gran dosis de imaginación para empezar la partida e ir recreando un mundo de grandes peligros en los que nuestros jugadores tendrán que pelearse y y enfrentarse a todo lo que tú le pongas por delante. Intenta ser proporcionado a lo que ellos pueden hacer, claro. Si sólo llevan una cerilla, no les pongas a un dragón de siete cabezas. Mi receta aquí es: imaginación, un poco de “mala leche”, intriga y muchísimo humor. Y siempre que veas que el grupo puede desmandarse con facilidad, lleva tú un PNJ (personaje que no lleva otro jugador), que sea un buen lider y guie al grupo. O que sea caótico y los meta en todos los fregados, eso ya depende de tí, master… del Universo.